Cómo hemos evolucionado en marketing digital los últimos cuatro años

Libro 365

En 2014 nos pidieron colaborar en 365 reflexiones para conseguir un negocio de éxito, libro de reflexiones sobre el mundo del marketing online y todo lo que lo rodea junto a más de 300 profesionales. En nuestro caso, nos inclinamos por escribir sobre cómo se iban adaptando empresas que, de entrada, parecían condenadas a entenderlo y ponerlo en práctica, como los medios de comunicación, por ejemplo.

Un fragmento del texto decía así:

Los «medios sociales» tienen como valores innatos aquello de lo que la publicidad y el marketing hacen uso: la instantaneidad, lo versátil y la innovación continua de la comunicación entre los usuarios, lo que abre un mundo de posibilidades empresariales al que el modelo tradicional no puede presentar batalla. En un intento vano de mantener la convención, la comunicación habitual decidió cambiar las herramientas, pero no el concepto. En ese momento, los «medios sociales» dejaron de ser la competencia para convertirse en un problema.

Casi cuatro años después, al ritmo que va la innovación en comunicación digital, comprobamos que el problema ha ido empeorando. Tanto en los medios de comunicación, como en todas las empresas o proyectos que se hayan lanzado al ámbito digital pero no hayan comprendido que lo que ha cambiado no es la herramienta ni el soporte, sino el paradigma; pues acaban siendo esclavos de eso que les hubiera servido como aliado: la instantaneidad, lo versátil y la innovación continua:

  • Instantaneidad: en vez de aprovecharla para agilizar la difusión de una noticia elaborada, contrastada y bien redactada, se han lanzado a una absurda carrera por ser los primeros en ofrecerla, por lo que se va difuminando el rigor periodístico, que debería primar por encima de todo. Esto está llevando a todos los medios que han caído en ello hacia un precipicio inexcusable: la falta de credibilidad. E igual le pasa al resto de empresas o proyectos sin un cambio de mentalidad al utilizar los medios sociales.

 

  • Versatilidad. Las posibilidades que ofrecen los medios digitales hubieran debido ser utilizados para potenciar, respaldar y completar cualquier noticia, idea o producto, y no como reclamo ante la alarmante pérdida de lectores o clientes. Vídeos e imágenes son usadas, en multitud de ocasiones, de forma morbosa o malintencionada, buscando una viralidad alocada que, tantas veces, se confunde con el éxito de estar haciendo las cosas bien. La viralidad es efímera, la calidad y el trabajo bien hecho son perdurables.

 

  • Innovación continua. Los medios de comunicación tradicionales no se han adaptado a la innovación digital, simplemente han trasladado al formato digital aquello que venían haciendo desde el siglo pasado y anteriores. Están desaprovechando la capacidad que se les ofrece de ser vanguardia en la forma en que presentan y acceden a la información. E, igualmente, ocurre con la publicidad de muchos servicios o productos. No sirve con poner en digital el mismo anuncio que elaboras para un panfleto, un cartel del escaparate o un anuncio en prensa. Cada medio tiene su lenguaje, sus connotaciones particulares y su público. ¿Por qué no nos esforzamos en adaptarnos a ello y simplemente reproducimos modelos obsoletos?

 

 

Cómo hemos evolucionado en marketing digital los últimos cuatro años

La publicidad a veces mata; y el spam remata.  

   

      Ads. Recuerda bien esta abreviatura, porque se traduce como veneno. Vale, se traduce como anuncio, pero su efecto puedes ser letal.

Tras la implantación y buenos resultados de Google Adwords y Facebook Ads, llega Twitter Ads. Y aquí es donde la gota colma el vaso y vivo en un fino alambre sobre el precipicio. Mi angelito y mi demonio se baten a muerte en mi cabeza y temo que quien vaya a morir sea yo. El angelito defiende, sin estridencias pero contundentemente, un mundo libre de Ads. Mientras que mi demonio esgrime un tridente cargado de argumentos a su favor.

La publicidad, a veces mata. Y el spam remata.

     Un día cualquiera:

Ring, ring… (Vale, mi móvil no suena así, pero no me sé la onomatopeya del sonido real)

-¿Sí, dígame?- respondo

-Hola Mónica, buenos días, te llamo para confirmarte que hemos aprobado el presupuesto para las campañas en medio sociales. Te envío todos los datos por email.

-Ah, genial. Espero ese correo. Muchas gracias.

-Gracias a ti. Un saludo.

-Hasta luego. Un saludo.

Sé, como profesional, que invertir parte del presupuesto en anuncios es importante. Y sé, como usuaria, que no me gusta, en absoluto, recibir anuncios mientras disfruto de la red. Teniendo en cuenta que los anuncios van dirigidos a usuarios, me pregunto si el resto de usuarios pensará como yo. Para saberlo, consulto estudios y encuestas para conseguir datos que me ayuden a sacar una conclusión. Y los datos son contundentes, a los usuarios les gusta recibir anuncios sí, pero no cualquier anuncio. Les gusta recibir aquello que les interesa, aquello que les resulta útil o aquello que les reporta algún beneficio. -En ese momento, mi fe en la inteligencia humana se desvanece, pero este pensamiento me lo quedo para mí y no lo cuento jamás-.

     Aparco al angelito. Y escucho al demonio:

“Los anuncios ayudan a las empresas a promocionarse y llegar a sus potenciales clientes, cuanto más inviertas más éxito obtendrás. No te cortes, paga y siéntate a esperar”.

     Aparco al demonio y escucho al angelito:

“Nada de anuncios, la gente los ignorará y habrás tirado el dinero. Aparte de dejar de seguir tu página y denunciarte por spam”.

     Aparco a ambos y concluyo:

La publicidad que hagas de tu negocio puede ayudar a que lo mate o a que lo catapulte al éxito. Promociona tu negocio, sí, pero haz un buen enfoque; segmenta adecuadamente a quién llegarán dichos anuncios; ofréceles algo que les sea útil, que les interese o que les reporte algún beneficio. Y nunca te sientes a esperar.

¿Qué te parecen a ti los anuncios en los medios sociales?

Mónica Cillán.

La publicidad a veces mata; y el spam remata.